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Laura López Sánchez

NEUROPSICÓLOGA

Experta en TDAH, trastornos de aprendizaje y de la conducta

Durante estos años, he tenido la oportunidad de trabajar con muchos perfiles diferentes. Todas estas experiencias me han enseñado algo fundamental: cada cerebro tiene su manera única de aprender y relacionarse con el mundo. Mi trabajo empieza escuchando, no sólo lo que le preocupa, le cuesta o le frustra sino también lo que le hace brillar. A partir de ahí, diseño sesiones individuales donde trabajar según lo que realmente necesita. Uso actividades dinámicas, juegos, y retos ajustados a su ritmo, que despierten ganas y motivación. Para mí, lo más importante es que los niños salgan de sesión sintiendo que pueden, que valen y que están acompañados.

Con las familias trabajo desde la cercanía y la claridad. Me implico mucho en cada proceso y me gusta explicar qué observo, por qué puede estar ocurriendo y qué podemos hacer juntos para ayudarles. Mi papel es guiaros, resolver dudas y estar disponible para lo que necesitéis. También me coordino con escuelas y profesorado cuando es necesario, ya que creo en el trabajo en equipo: cuando familia, profesional y escuela reman en la misma dirección, se avanza más y con menos esfuerzo.

Cómo trabajo

Escucho, observo, evalúo y acompaño tanto al menor como a su familia.

  • Primera consulta orientativa para conocer vuestra preocupación y resolver dudas.
  • Entrevista familiar para profundizar en la historia del niño y comprender qué necesita.
  • Diseño de objetivos para enfocar el tratamiento.
  • Sesiones individuales de intervención mediante actividades dinámicas y adaptadas.
  • Comunicación con las familias para informar del seguimiento y dar pautas.
  • Coordinación con las escuelas para que vayamos todos en la misma dirección.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo debería llevar a mi hijo/a a un neuropsicólogo infantil?

Es recomendable acudir cuando observas que hay algo en su desarrollo, aprendizaje o conducta que se repite y
empieza a dificultar su vida diaria. Po ejemplo: problemas de atención, impulsividad, dificultades académicas
persistentes, retrasos en el lenguaje o sospecha de TDAH o TEA.

La intervención temprana es clave: cuanto antes se detectan y
trabajan las dificultades, mayor impacto tienen en el desarrollo y más fácil es de prevenir problemas futuros. Si algo
no te encaja, no hace falta esperar: una orientación a tiempo marca una gran diferencia.

Depende del perfil y de los objetivos, ya que cada caso es único. En dificultades de aprendizaje o TDAH, la
intervención suele durar tiempo ya que el cambio implica adquirir hábitos, estrategias y nuevas formas de funcionar.
En otros casos, pueden ser procesos más breves. Lo importante es revisar objetivos y avances para adaptarlo
continuamente.

Es muy común, sobre todo cuando vienen cansados o tienen experiencias previas poco agradables. Lo primero es
generar vínculo, confianza y seguridad. En poco tiempo suelen sentirse cómodos, porque las actividades están
pensadas para ello.

No. Aunque puede incluir lectoescritura o cálculo, el objetivo no es “Hacer deberes”, sino trabajar los procesos que están detrás: atención, planificación, memoria, razonamiento, motivación… Es una intervención más profunda que permite que el aprendizaje mejore de raíz, no solo “en la superficie”.

Sí, especialmente cuando están relacionadas con aprendizaje o
neurodesarrollo: autoestima, ansiedad escolar, frustración, habilidades sociales…

Sí, con ellos el enfoque suele centrarse más en: técnicas de estudio, organización y planificación, regulación
emocional, autonomía escolar, funcionamiento ejecutivo y hábitos saludables. Se trabaja desde un estilo más
colaborativo y orientado a su motivación.

¿Tienes otra duda?

Estoy aquí para ayudarte.